Un mensaje para la comunidad de Empresas B y para todas las partes interesadas

Un mensaje para la comunidad de Empresas B y para todas las partes interesadas:

En respuesta a los comentarios significativos y las devoluciones que hemos tenido de la comunidad y de partes interesadas sobre la evolución continua del concepto de liderazgo en términos de desempeño social y ambiental, y el impacto del movimiento de Empresas B en torno a cuestiones de gran importancia, B Lab tiene el placer de solicitar su opinión con respecto a la estructura de los requisitos para obtener la Certificación de Empresas B. Específicamente, este proceso abordará la posibilidad de desarrollar requisitos mínimos específicos y significativos para que una empresa se convierta en Empresa B Certificada, tomando como base los estándares existentes de la Evaluación de Impacto B (B Impact Assessment, BIA).

Desde sus inicios en 2006, la evolución de los estándares para la Certificación de Empresa B ha sido un componente principal de la mejora y optimización del impacto de este movimiento. Si bien se han logrado importantes avances desde ese momento, los aspectos principales de la Evaluación de Impacto B —una herramienta de medición integral del desempeño social y ambiental de una empresa— y cómo se utiliza para determinar el requisito de desempeño para la certificación siguen siendo los mismos. Esto incluye el hecho de que la certificación se otorga cuando una empresa obtiene un puntaje verificado general de 80 en la Evaluación de Impacto B, pero las potenciales prácticas de la empresa para alcanzar ese 80 son flexibles.

Si bien este enfoque ha sido sumamente valioso y significativo durante la primera década de este movimiento, también supone algunas limitaciones y desafíos:

  • dificultad para articular lo que significa ser una Empresa B desde un enfoque significativo, consecuente y que genere un impacto;
  • no poder personalizarlo adecuadamente en función del contexto, la región, el tamaño, el país o la industria de una empresa;
  • desafíos relacionados con los cambios a los estándares ponderados para el puntaje y cómo eso afecta la certificación continua de una empresa;
  • la falta de mejora continua demostrada por una empresa como requisito para la certificación;
  • el riesgo y desafío de que la certificación esté arraigada en que una empresa instaure y demuestre la implementación de diversas prácticas, incluso si no son necesariamente las prácticas que mayor impacto generan.

 

El mundo y el movimiento de Empresas B son muy diferentes respecto de lo que eran cuando se desarrollaron los requisitos iniciales de la certificación, hace unos 14 años. Existe cada vez más consenso y un sentido de urgencia en cuanto a la acción sobre la emergencia climática. La pandemia sanitaria representa una amenaza para la salud y el bienestar de nosotros mismos y de nuestros seres queridos, además de la base para una posterior crisis económica. Las personas están saliendo a la calle en todo el mundo para exigir justicia racial y acciones significativas para desmantelar la supremacía blanca. No ha habido un momento de mayor conciencia y reconocimiento respecto de la necesidad de reconfigurar nuestro sistema económico para que sea más inclusivo, equitativo y regenerativo, ni jamás ha habido tanta expectativa en cuanto a que las empresas tengan un papel positivo en estos cambios.

Dado que las Empresas B y la red global de B Lab son los líderes en este cambio del sistema, es natural preguntarse si la idea de liderazgo ha cambiado o si debe cambiar en función del mundo en el que vivimos hoy y los objetivos que tiene este movimiento. ¿Puede realmente una empresa liderar un movimiento que utiliza los negocios para generar un impacto positivo si no está tomando medidas significativas para luchar contra el cambio climático? ¿O si no está trabajando para resolver los problemas de justicia, equidad, diversidad e inclusión del contexto particular en el que opera? Tanto las Empresas B como otras partes interesadas han planteado estas preguntas a B Lab, y como defensores responsables de este movimiento, es necesario que exploremos estas preguntas difíciles y escuchemos a las partes interesadas con el fin de encontrar una respuesta.

Como próximo paso, compartiremos un plan de trabajo para el próximo año con el fin de profundizar la reflexión en torno a estas preguntas y determinar si los requisitos de la certificación deben evolucionar y, si este es el caso, cómo deben hacerlo. El objetivo de este proceso es explorar —no suponer— un resultado en particular. Trabajaremos por garantizar que se escuchen todas las voces, priorizar la incorporación de quienes tradicionalmente han sido excluidos o marginados, y, al mismo tiempo, garantizar que el gran trabajo de la comunidad actual de Empresas B —que cuenta con más de 3600 excelentes empresas— y el poder y valor de la Evaluación de Impacto B como una valiosa herramienta de gestión no se vean perjudicados por ningún posible cambio.

Para obtener más información, consulte las Preguntas frecuentes y, si lo desea, puede participar de uno de los dos seminarios web informativos que se llevarán a cabo el 16 de diciembre a las 11:00 a. m., hora del este (ET), y a las 8:00 p. m., hora del este (ET). 

Para compartir su opinión, puede completar esta encuesta. Si le interesa participar más de cerca en el proceso y brindar una devolución más detallada, no deje de compartir su interés de hacerlo. Además, puede solicitar unirse a uno de nuestros Grupos Asesores de Estándares Regionales, en caso de que haya uno disponible en su región. Además de los Grupos Asesores de Estándares en el Reino Unido, América Latina, África del Este y Australasia, lanzaremos dos nuevos grupos para Europa y Asia.

Lo más importante es que estos aportes son solo el punto de partida; brindaremos actualizaciones periódicas y realizaremos más convocatorias para solicitar su colaboración más adelante. Además de enviar sus respuestas a la encuesta, puede comunicarse con nosotros a la dirección standardsmanagement@bcorporation.net en caso de tener preguntas, propuestas o inquietudes. Gracias por sumarse a este viaje continuo para transformar la economía mundial y así beneficiar a todas las personas, las comunidades y el planeta.